La quinta “Esmeralda”
A comienzos del siglo XX, la ciudad de Colonia contaba con una población aproximada de 8.000 habitantes. Se trataba de una ciudad pequeña, rodeada de quintas y con una fuerte impronta rural en sus alrededores. En este contexto, Otto Wulff adquiere la quinta “Esmeralda”, anteriormente propiedad de Benjamín Manton.
La propiedad se extendía desde Av. Aparicio Saravia hasta el Río de la Plata, y desde González Moreno hasta la calle Argentina, abarcando una superficie total aproximada de 37 hectáreas.
Entre sus principales instalaciones se destacaban el chalet, cocheras, un galpón utilizado como tambo, plantaciones de frutales y un parque con fuente y jardines.